Te
preguntarás: ¿por qué? La respuesta corta: Para que no nos pase a los
Venezolanos con el PSUV lo que nos pasó con AD y Copei. La respuesta larga: ¿te acuerdas de
aquel Diciembre de 1998?
Con
la llegada de las elecciones del 98, los Venezolanos estabamos todos
emocionados con la expectativa de cambio, de mejora, de progreso. En aquel momento dos rostros y partidos
nuevos nos presentaban alternativas que nos invitaban a soñar un nuevo
país. Los Venezolanos estabamos
preñados de esperanza y convencidos de que nos esperaban tiempos mejores. El horizonte era promisorio.
Pero
no solo nos embargaban los sueños de porvenir. Estabamos frustrados, cansados y asfixiados por las mismas
caras y los mismos partidos en el gobierno. Los últimos 15 años en particular nos habían roto el
bolsillo y habían mermado toda posibilidad de inclusión y justicia social. Los gobiernos de esos años no habían
logrado leer nuestras necesidades y aspiraciones como nación y por el
contrario, repetían como un sello la forma de hacer país, con ideas que se
habían quedado en el pasado, 40 años atrás.
Así que, irónicamente,
aquellos semi-dioses que a finales de los 50 nos invitaban a los Venezolanos a
soñar la nueva Venezuela solo producian desilusión décadas más tarde. Su estilo de liderazgo había perdido
vigencia y ellos no habían logrado entenderlo. El
tiempo los había dejado atrás por no escuchar a las bases y abrir espacios
dentro de sus propios partidos para renovarse con liderazgos e ideas
nuevas. Con el transcurrir del tiempo, los líderes que
originalmente habían sido eco de nuestras ilusiones, eran paredes sordas a
nuestras aspiraciones de inclusión y progreso.
En
1998, un ciclo terminaba y otro comenzaba. Por fortuna, y como tarde o temprano ocurre, el tiempo de
crisis cultivó nuevos líderes. Y
gracias a una constitución que limitaba a 5 años los gobiernos, Hugo Chávez
Frías llegó a la presidencia de Venezuela en 1999. La constitución estuvo allí para proteger a los Venezolanos
y garantizar el cambio pacífico de gobierno. El término finito de gobierno impuesto por la constitución
exigió una vez más un cambio y nos facilitó a los Venezolanos el derecho de
soñar un mejor futuro sin necesidad de los cañones, las balas y sus muertos.
Enmendar
la constitución actual para hacer de la reelección de gobernantes una
posibilidad indefinida le garantizaría a Venezuela, al PSUV y a todo
partido político Venezolano un
conflicto trás otro con cada nuevo período electoral. Los gobernantes en el poder asfixirían cualquier posibilidad
de liderazgos emergentes, incluso
en el seno de sus propios partidos.
No habría posibilidad alguna de volver a soñar una mejor Venezuela en paz. Reviviríamos la desesperación de los 90 una y otra vez. ¡Los Venezolanos
perderíamos tanto con la enmienda propuesta a nuestra constitución!
Más
allá de las aspiraciones de uno están las necesidades y aspiraciones de
uno y cada uno de todos nosotros como nación. Si decidimos no enmendar la constitución, el presidente
Chávez tendrá la oportunidad de madurar como politico y construir desde su
partido, el PSUV tendrá la posibilidad de ver a sus jovenes y líderes natos
emerger, y los Venezolanos tendremos la oportunidad de renovar nuestras
esperanzas una vez más con cada término electoral. Por fortuna, la constitución actual nos facilita este futuro
si votamos NO.
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amigo PSUVista por tu futuro. Vota
NO.